IA
CONFIAR.IA

La IA ya la tiene todo el mundo.
La confianza, no.

La pregunta ya no es si usas inteligencia artificial. Es si la usas bien. Y si puedes demostrarlo.

Tres preguntas para el lunes

Si alguna te incomoda,
esa es tu primera curva.

¿Qué inteligencia artificial se usa hoy en mi empresa, incluida la que nadie autorizó?

¿Quién la supervisa, y está formado para hacerlo?

La que decide

Si mañana me lo piden, ¿puedo demostrarlo?

01

Saber dónde estás

Una evaluación del estado real de tu empresa: qué inteligencia artificial se está usando —incluida la que nadie autorizó—, qué obligaciones te alcanzan ya y cuáles llegan con fecha. Sales con un mapa, no con un susto.

02

Formar a quien la usa

Formación en uso de inteligencia artificial hecha a la medida de tu caso, con tus herramientas y tus documentos. El Reglamento europeo exige que la plantilla sepa lo que maneja, pero el motivo de fondo es otro: casi todos los accidentes los provoca alguien que quería ayudar y no sabía lo que estaba tocando.

03

Ponerlo en marcha

La estrategia completa: para qué vas a usar la IA, qué se permite y qué no, quién supervisa, qué se registra y cómo se demuestra. Con el acompañamiento técnico y jurídico que haga falta, y con el trabajo sobre las personas, porque una transformación no fracasa por la tecnología: fracasa por las resistencias que nadie quiso mirar.

Quién lo hace

Esto no lo resuelve
un abogado solo.

Dos abogados de protección de datos, dos ingenieros de ciberseguridad, una psicóloga especializada en cambio organizativo, un perfil comercial y un abogado que dirige la estrategia. Un problema que es jurídico, técnico y humano a la vez no se atiende por partes.

Basta un correo a jorge@garciabustamante.com contando a qué se dedica tu empresa y cuánta gente sois. De ahí sale la fecha.

Antes de firmar. Antes de cumplir.

Antes de la norma: la confianza.

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